Coches inundados

Cuando pensamos en coches anegados, lo primero que nos viene a la mente son las imágenes de una riada que arrasa a los vehículos que se encuentra a su paso. Pero este suceso, a pesar de ser común debido a nuestra peculiar climatología, no lo es tanto como la inundación de un garaje por una avería, rotura de tuberías o cualquier problema que cubre de agua un sótano. De una u otra forma, los daños producidos en los automóviles son siempre muy graves.
Coches inundados – Foto: http://objetivogranada.ideal.es

Un coche que se ha cubierto de agua –independientemente de lo que haya causado la inundación- va a generar una serie de problemas que vuelven al automóvil prácticamente inservible. De todos modos, hay una serie de procedimientos que permiten recuperarlo. Incluso en casos contados, algunos manitas logran hacerlo funcionar gastando mucha paciencia y dinero.

Lo primero que recomiendan los expertos, para evitar daños mecánicos irreparables, es no arrancar el motor. Así que, una vez que se ha vaciado de agua el garaje, hay que sacar el vehículo con una grúa. Una vez fuera, el proceso de restauración se inicia desmontando prácticamente todas las piezas para ir secándolas de una en una. Las telas y materiales mullidos deben lavarse y airearse cuidadosamente. La moqueta del piso debería limpiarse con agua a presión para eliminar los restos de barro y secarse con una lámpara de infrarrojos para evitar que se pudra. El motor se vaciará de aceite y se quitarán las bujías, así como todos los conductos de admisión y escape, que deben ser soplados para eliminar la humedad. Los componentes electrónicos, al igual que las centralitas, se deben desarmar y cubrir con un producto dieléctrico antes de proceder al desecado. Cuando se sepa seguro que no quedan restos de humedad, se vuelve a colocar todo y se va comprobando realmente lo que funciona y lo que no.

Háganse a la idea del precio de la factura, tan sólo imaginando el tiempo que lleva un trabajo tan concienzudo. Y encima los seguros no cubren este tipo de siniestros, siendo el Consorcio de Compensación de Seguros el que se hace cargo de la reparación. Sólo si ésta es más costosa que el valor venal del automóvil, se podría declarar un siniestro total que daría derecho a la indemnización fijada en la correspondiente póliza.

Pero en coches muy modernos, o de alto precio, puede suceder que el Consorcio opte por el arreglo. En ese caso, lo habitual es que el dueño se quiera desprender de él en el mismo momento en que se finalice el reacondicionamiento. De todos es sabido los posibles daños que pueden surgir a medio y largo plazo, por muy bien que se haya realizado la intervención. Sistemas electrónicos como los que controlan elementos de seguridad u otros como los elevalunas o el climatizador que fallan de pronto, motores que se paran o dejan de arrancar, corrosiones en determinados puntos que pueden generar daños estructurales. Y eso que el vehículo, aparentemente, está como nuevo.

venta-de-vehiculos-usados-anunciar-coche-a-la-venta
¿QUIERES APRENDER A VENDER COCHES USADOS?. PINCHANDO AQUÍ ENCONTRARÁS UN CURSO GRATIS.

Cuando queramos comprar un automóvil de segunda mano, si sospechamos que puede haber sufrido una inundación, debemos buscar una serie de síntomas que pueden ayudar a que no nos engañen. No obstante, si creemos que no vamos a ser capaces de descubrirlos por nosotros mismos, lo mejor es que recurramos a la ayuda de un experto que nos haga una inspección para saber el verdadero estado del coche.

Coches tras una inundación – Foto: http://www.desguacesvehiculos.es

Lo primero que debemos hacer es buscar signos de deterioro como óxido en los bajos, corrosión, o incluso restos de barro en recovecos y en partes de difícil acceso. Es muy importante que no dejemos de revisar en esta primera inspección visual posibles restos de óxido o corrosión en los frenos y en la suspensión. También miraremos en el interior del maletero indicios de humedad, moho o cualquier otra mancha extraña que indique un posible deterioro por agua. Estas mismas señales habría que buscarlas en los montantes, el techo y en general las partes altas del automóvil.

También hay que introducir la mano dentro de las guanteras y demás huecos portaobjetos en busca de barro o moho. Además, si podemos, levantemos las alfombrillas y el enmoquetado para ver si existen vestigios de podredumbre bajo ellos.

Los elementos que más sufren con el agua son los electrónicos así que debemos chequear que todos los intermitentes funcionan correctamente así como el resto de mandos, luces, limpiaparabrisas y elevalunas. Y hay que prestar mucha atención al correcto funcionamiento del climatizador y que no existan testigos encendidos de avería (en especial el del airbag, ya que no podremos saber si funciona hasta que no se produzca un impacto). Otra pista interesante puede ser la existencia de agua en el interior de los faros, o que haya vaho condensado.

Por último, el olor de la humedad y del fango es muy característico y bastante desagradable. Si éste persiste, a pesar de que visualmente parezca que el vehículo está bien, desconfíen. Les pueden estar dando gato por liebre.

Anuncios

Un comentario sobre “Coches inundados

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s